lunes, 9 de abril de 2012

Consumo de energía primaria y consumo de energía final

En las estadísticas energéticas de los países siempre se facilitan datos del consumo de energía primaria y consumo de energía final. Para entender a que se debe esta diferencia debemos analizar los conceptos de energía primaria, intermedia y final.

La energía primaria es aquella que se encuentra disponible en la naturaleza, pudiendo agruparse en energía renovable y fósil. Entre las renovables podemos destacar la proveniente del Sol y el viento, del agua y de la biomasa. Entre las fósiles tendríamos el uranio, el carbón y petróleo y el gas natural. Para valorar la energía primaria renovable se tendrá en cuenta la energía producida y no la disponible pero no aprovechable por no existir potencia instalada que sea capaz de aprovechar esta energía proveniente de fuentes renovables.

La energía intermedia es aquella que sufre las transformaciones necesarias para ser consumida. Son los denominados vectores energéticos entre los que destacamos la electricidad y los combustibles (mediante tratamiento del petróleo en refinerías para producir gasolinas, gasóleos y gases licuados). También deberemos utilizar paneles solares para transformar la energía primaria del Sol en energía intermedia eléctrica.

Por último, tendremos energía final que será la consumida en el hogar o la empresa, así como en los vehículos para el transporte de personas y mercancías (el transporte necesario para hacer llegar esta energía al consumidor final no sería uno de los agregados que tendríamos que contabilizar en esta partida). Esta energía tendría forma de calor, frío, luz y fuerza, agua caliente y desplazamientos de personas y mercancías.

En todo este proceso se producen gastos por operación de plantas, transporte, pérdidas, accidentes, etc. Por lo tanto, la cantidad de energía primaria que entra en el sistema, será siempre superior a la finalmente consumida. Además, tenemos que tener en cuenta que durante el proceso se producen impactos ambientales y contaminación que debe ser tratada y eliminada con equipos humanos y técnicos, cuyo coste se debería contabilizar como una partida más imputable al coste de la energía primaria que un país debe pagar. Las energías primarias renovables, naturalmente, no tienen esta repercusión negativa en cuanto a costes añadidos.

La energía eléctrica, por tanto, es una energía intermedia a la que una vez que le eliminemos las pérdidas correspondientes tendremos la energía final consumida por los usuarios. El usuario final utiliza los dos vectores energéticos, combustibles y electricidad, provenientes de fuentes energéticas renovables y no renovables.

3 comentarios:

Ambiente ingegneria dijo...

No se si estas de acuerdo pero entre energía primaria y energía final
hay casi siempre un factor de 1 a 4 (de 4 de energía primaria producida hay solo 1 de energía final utilizable).

Antonio J. Martínez dijo...

La diferencia no es tan grande. Te pongo un ejemplo: En el año 2010 el consumo de energía primaria en España fué de 131.728 ktep. y el consumo final de energía ascendió a 99.839 ktep. lo que implica una relación de 3 a 4.

Jorge Alvarez dijo...

La diferencia es enorme en electricidad (factor 0.3-0.4), pero no en el resto de combustibles o carburantes (sobre 0.9).
Aquí hay datos del IDAE http://www.idae.es/uploads/documentos/documentos_Factores_Conversion_Energia_y_CO2_2011_0a9cb734.pdf